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Fanales en el camino

Fanales en el camino

Fanales en el camino

Los tres jóvenes, Rashid, Michael y Rjeev se sentaron alrededora de una de las mesas de la sala de estar. Cada uno de ellos pidió su bebida favorita y tomó Rajeev la palabra diciendo:

En nuestro último encuentro nos quedamos hablando de los atributos que debe tener el verdadero Dios, y cómo podemos distinguir entre la religión verdadera de las demás.

Michael: Deja que establezca una verdad primero y pregunte una pregunta. La ciencia material ha logrado grandísimos saltos en sus diferentes modalidades. La medicina hoy, es cientos de veces más adelantada que la medicina hace un par de siglos; la tecnología de comunicaciones ha llevado a cabo grandes saltos cualitativos y hemos conocido muchas realidades materiales en la física, etc. Los temarios que estudian estas ciencias están conociendo un desarrollo rápido para así, ir a la par que los nuevos descubrimientos e invenciones. No encontramos a ningún científico que diga hoy en día, por ejemplo, que la tierra no es esférica. Mientras, en las ciencias intelectuales se siguen debatiendo los mismos temas que se debatían hace miles de años acerca de la existencia de Dios, la veracidad de las religiones, los mejores sistemas para la vida del ser humano, el significado de la justicia, entre otros conceptos y concepciones. Si decimos que la ciencia se desarrolla y avanza, ¿por qué no podemos decir que la religión conoce el mismo desarrollo?

Rashid: Desde hace miles de años, y hasta nuestros días, las diferentes creencias, concepciones e ideas luchan entre sí, sea directa o indirectamente. Esto significa que la mente humana no llegó en las ciencias intelectuales a un desarrollo ni realizó saltos paralelos a los de las ciencias empíricas. Esto se debe a que nuestra existencia humana no ha cambiado en esencia, ni tampoco han cambiado los grandes asuntos que preocupan al pensamiento humano. El ser humano siempre busca una explicación integral de la existencia en base a la cual defina su trato con la misma. Siempre busca una explicación que lo acerque a un entendimiento de la naturaleza de las grandes realidades con las que trata, así como la naturaleza de la relación entre dichas realidades. Lo que hace de nosotros personas creadas, es decir, criaturas que definen su relación con Dios, y entre sus congéneres, sigue siendo lo mismo desde la antigüedad. Por ello, podemos beneficiarnos de nuestros antepasados en estas cuestiones del mismo modo en que podemos beneficiarnos de nuestros contemporáneos. Los temas que fueron debatidos son los mismos que siguen siendo planteados; son aquellos temas relacionados con el universo, la vida, y el ser humano. Si los seres humanos se han puesto de acuerdo en muchas cuestiones y realidades de la ciencia material, no han llegado a un acuerdo en la mayoría de las realidades relacionadas con temas conceptuales y conceptos intelectuales. Es una situación que no acabará salvo con el fin de la humanidad.

Michael: Por eso, podemos decir que nunca podremos llegar a la verdad en tales cuestiones.

Rashid: ¿Quién dijo eso? ¿De qué servirían los debates si fuese ese el caso? Creo que podemos llegar a ello a través de los debates intelectuales objetivos, que se centran en llegar a la verdad y dejar de lado las inclinaciones personales y el fanatismo. Quienes quieran llegar a la verdad con sinceridad y franqueza y sigan el camino que lleva a ella, serán guiados por Dios, glorificado sea. Como prueba de ello vemos que, a pesar de la existencia de algunas contradicciones, sí que se ha llegado a un avance en dichas concepciones y conceptos en diferentes etapas históricas, sea a mano de los profetas, de reformadores o de intelectuales. Incluso, en ocasiones, gracias a algunos países. Pero lo que quiero decir, es que la confusión, la duda y las contradicciones son cualidades intrínsecas de las cuestiones intelectuales o humanas; es un problema antiguo y moderno.

Aunque, deja que llame vuestra atención a dos puntos importantes en este aspecto, que son:

Primero, que el desarrollo en las ciencias materiales no significa necesariamente un desarrollo en el pensamiento, las concepciones y los conceptos. No existe una relación directa entre ambos ámbitos. Un ejemplo de ello es la cercanía en el desarrollo material estadounidense y aquel que se dio en Japón, aunque es obvio que ambos países difieren sobremanera en concepciones, conceptos y pensamiento humano y religioso. Esto significa que el desarrollo de algunas sociedades humanas en las ciencias materiales, no conlleva necesariamente su desarrollo en las ciencias intelectuales.

Segundo, la verdad no cobra su veracidad y su fuerza dependiendo en el apoyo o la negación de un grupo de gente. Con frecuencia, los humanos llegamos a un consenso acerca de algo falso. La historia humana es testigo de numerosos consensos sobre concepciones equivocadas, actos inmorales o, incluso, crímenes horribles.

Rajeev: Estoy de acuerdo contigo en eso. No obstante, pienso que provenimos de raíces culturales diferentes y, también, cada uno de nosotros tiene unas creencias y unas concepciones dispares. Así que debemos ponernos de acuerdo primero acerca de las bases y los argumentos que podemos usar como prueba de la veracidad o nulidad de un concepto dado.

Michael: Pienso que eso sólo es posible a través de dos vías: el intelecto y la ciencia. Son dos cosas en las que coincidimos todos.

Rashid: Estoy de acuerdo contigo, en principio. Pero, ¿a qué te refieres con intelecto? Mi intelecto no es igual que el tuyo. Asimismo, ¿qué ciencia? ¿te refieres sólo a las ciencias experimentales?.

Michael: Con intelecto me refiero a las obviedades intelectuales sobre las cuales no difieren dos personas, o las evidencias lógicas en las que estamos de acuerdo. Pienso que no diferimos a la hora de aceptar los hechos científicos que han sido probados científicamente. Y ello, por supuesto, a diferencia de las hipótesis, las teorías y los experimentos que aún no llegan a la categoría de hechos científicos. ¿No estás de acuerdo en ello?

Rashid: Sí, estoy de acuerdo. Sin embargo, te indicaré otra prueba cuya importancia no es menor que la de esas dos. Es la prueba de la Fitra, la naturaleza humana.

También, indicaré otro punto importante a la hora de usar el intelecto y la ciencia como pruebas. Se trata de la diferencia que existe entre aquello cuyo error o imposibilidad establece el intelecto, y aquello cuya concepción o comprensión le es difícil.

Rajeev: ¿A qué te refieres con el argumento de la Fitra?

Rashid: Me refiero a la sensación o la inclinación interna innata del hombre, y sobre las que coincide todo ser humano. Existen formas de ser y cualidades en todos los seres, sean seres inertes, plantas, animales o seres humanos. Por ejemplo, decimos que una de las propiedades del agua es entrar en ebullición al llegar a los 100 grados centígrados, o que el cuerpo humano debe tener una temperatura comprendida entre los 34 y los 42 grados centígrados para mantenerse con vida. Son realidades que existen de forma intrínseca en dichos seres, sin que éstos hayan tenido un papel en la existencia de dichas propiedades.

Michael: ¿Te refieres a los instintos que existen en los seres humanos y en los animales?

Rashid: Los instintos existen en humanos y animales, y son cualidades internas que las orientan en su supervivencia. Está el instinto de depredar en los animales depredadores sin que nadie inculque en ellos dicho instinto. Está el instinto que tienen ciertas aves y peces migratorios de regresar a su lugar de nacimiento, o el instinto de maternidad en las hembras. Puede que aquellos que tienen dichos instintos sean conscientes de ellos, pero no saben la razón por la que son conscientes de su instinto.

En cuanto a la Fitra, es una naturaleza que sólo se encuentra en el ser humano. Son propiedades innatas en él, no son adquiridas desde el exterior. Él es consciente de ellas, aunque la diferencia entre la Fitra y los instintos es que éstos últimos se dan en asuntos materiales, mientras que la Fitra está relacionada con cuestiones humanas como son la curiosidad y el amor hacia el conocimiento, la búsqueda de la verdad, el afán por la invención y la innovación, la inclinación hacia el bien y la virtud, la inclinación hacia lo estéticamente bello… El ser humano desea estas cosas, las busca y es atraído por ellas sin que su entorno intervenga en ello y sin que adquiera dicha atracción de su educación o su medio social. Este tipo de cuestiones naturales en el ser humano están plantadas en su ser y surgen desde su interior. Son similares a los instintos animales, aunque son especiales y consisten en realidades humanas y conceptuales. Dicha Fitra en el ser humano, es la que hace que los humanos acepten lo bueno y sientan rechazo hacia lo malo. Por ejemplo, no encontrarás a un ser humano cuya Fitra es correcta al que le repugne una buena fragancia o una escena sublime, y sea en cambio atraído por un mal olor o una vista horrible.

Rajeev: Pero ¿cómo definimos estos asuntos naturales de manera que podamos definir a una cosa como natural y a otra como antinatural?

Rashid: Las cosas naturales en el ser humano tienen varias cualidades entre las cuales destacan las siguientes:

Son universales e incluyen a todos los individuos.

Eternas, puesto que es imposible que sean de una forma en una época y de otra forma en otro período de tiempo.

Surgen desde dentro del ser humano y no son fruto de la educación y la adquisición, aunque ambas cosas pueden reforzarlas e incrementarlas.

No se someten a la influencia de los factores que nos rodean, aunque sí pueden verse afectadas en algunas circunstancias por algunos factores. Estos asuntos naturales de la Fitra pueden ver cambiar su nitidez y estropearse su naturaleza, tal y como ocurre con los sentidos humanos como el oído, la vista o el gusto si sufren una enfermedad. No obstante, generalmente hablando, no desaparecen. Puede que se debiliten o se ausenten, sin que desaparezcan por completo.

Michael: Creo que estamos de acuerdo en lo planteado hasta ahora. No obstante, debido a este último punto, siento mis dudas acerca de si la Fitra puede ser una de las pruebas a usar en el tema que estamos tratando.

Rajeev: Podríamos debatir cualquier tema en el que se use la Fitra como prueba una vez que surja. Si la aceptamos todos, entonces nos pondremos de acuerdo, y si no la aceptamos, tendremos que buscar otra prueba.

Rashid: Por cierto… Quería resaltar, ahora que hemos llegado a un acuerdo acerca de las pruebas a usar, algunos que desconocen el Islam puede que crean que nuestro acuerdo va en contradicción con el Islam. Y eso no es verdad.

Michael: Lo que sé es que es una religión que se basa en la fe en un texto sagrado y en dar por hecho la veracidad de los temas que trata sin lugar a debates ni vacilaciones. Por eso, ocurrieron grandes guerras en la historia de Europa después de los descubrimientos científicos, ya que la Iglesia luchaba contra dichos descubrimientos y contra el pensamiento racional independiente del Libro Sagrado.

Rashid: Lo que dices es verdad, aunque con algunas reservas. No obstante, no es aplicable al Islam. Es verdad que la religión se basa en la fe en un texto sagrado y en dar por hecho de forma absoluta la veracidad de lo que dice; pero el Islam, establece que el intelecto, el pensamiento y la ciencia que surgen de contemplarnos a nosotros mismos y contemplar los horizontes es en sí el camino hacia la fe en Dios, alabado sea, en el Corán, el libro sagrado de los musulmanes, y en el Mensajero de Dios. La historia del Islam no ha conocido esa lucha y esa contradicción de la que hablas entre la religión, la ciencia y el intelecto.

Rajeev: Es realmente sorprendente que vuestro libro sagrado incite a usar el raciocinio, a la contemplación y la ciencia.

Michael: ¡Mirad! Los responsables de la sala de estar nos están indicando que la tienen que cerrar. Dejaremos el tema en este punto y mañana lo terminaremos.

Rajeev: Mañana estaré ocupado. Me gustaría invitaros a un pequeño viaje a orillas del río Sena pasado mañana.

Michael y Rashid: ¡Perfecto!

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