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La historia de los mensajeros: prólogo general

La historia de los mensajeros: prólogo general

La historia de los mensajeros: prólogo general

La fe en los mensajeros

La gente estaba sobre la senda de la buena guía hasta que difirieron. Fue entonces cuando envió Dios Sus mensajeros para enseñar a la humanidad y avisarla: “Él es quien ha suscitado para el pueblo iletrado un enviado de entre ellos, para que les transmita Sus mensajes, les ayude a crecer en pureza, y les enseñe la escritura divina y la sabiduría –mientras que antes de eso se encontraban, ciertamente, en un claro extravío-.” [Al-Yumua:2]

No obstante, la humanidad se dividió ante el mensaje de los mensajeros en dos grupos. Un grupo que dio razón a los mensajeros y creyó en ellos, y un grupo que les tachó de mentirosos y prefirió injustamente la incredulidad hacia ellos y hacia sus respectivos mensajes. “La humanidad entera fue antaño una sola comunidad; y entonces Dios les suscitó a los profetas como portadores de buenas nuevas y advertidores, y por medio de ellos les transmitió la revelación, como exposición de la verdad, para que juzgara entre los hombres en todo aquello sobre lo que discrepaban. Y precisamente aquellos a quienes había sido dada [esta revelación] empezaron, por envidias mutuas, a discrepar sobre su significado, después de haberles llegado todas las pruebas de la verdad. Pero Dios, guió a los creyentes a la verdad sobre la que, con Su venia, discrepaban: pues Dios dirige al camino recto a quien quiere [ser guiado].” [Al-Baqara:213]

No creyeron por arrogancia y por mero seguimiento a sus deseos más egoístas: “¿Acaso es cierto que cada vez que llegaba a vosotros un enviado con algo que no era de vuestro agrado os mostrabais altivos, desmintiendo a algunos de ellos y a otros dándoles muerte?” [Al-Baqara:87]

Y ciertamente, Dios ordenó creer en todos los mensajeros sin excepción: “Decid: “Creemos en Dios y en lo que se ha hecho descender sobre nosotros y en lo que descendió sobre Abraham, Ismael, Isaac, Jacob y sus descendientes; en lo que fue entregado a Moisés y a Jesús, y en lo que fue entregado a todos los [demás] profetas por su Señor: no hacemos distinciones entre ninguno de ellos. Y es a Él a quien nos sometemos.”” [Al-Baqara:136]

Y prometió felicidad y éxito en ambas vidas para aquellos que creyesen en los mensajeros, mientras que advirtió a los incrédulos y a quienes les diesen la espalda de su perdición y su sufrimiento en ambas vidas. Así pues, dijo alabado sea de quienes creen: “Todos los que se alían con Dios, con Su Enviado y con los creyentes, en verdad, son ellos, los partidarios de Dios, quienes saldrán victoriosos.” [Al-Ma’ida:56]

Y dijo también: “Aquellos que creen, y cuyos corazones encuentran sosiego en el recuerdo de Dios- pues, en verdad, en el recuerdo de Dios encuentran los corazones [de los hombres] su sosiego [y así es como] los que llegan a creer y hacen buenas obras- están destinados a la felicidad [en este mundo] y a la más hermosa de las metas [en la Otra Vida].” [Ar-Raad:28-29]

En cuanto a los incrédulos, dijo Dios: “[Y] no penséis que los que se empeñan en negar la verdad pueden escapar [de su ajuste final de cuentas, aunque queden indemnes] en la tierra: el fuego es su meta [en la Otra Vida] -y, ¡qué horrible en verdad es ese destino!” [An-Nur:57]

Los enemigos de los mensajeros

Sin duda, cada profeta tuvo enemigos. Dios nos dice acerca de esto: “Y así es que hemos asignado contra cada profeta enemigos de entre las fuerzas del mal, seres humanos y también seres invisibles, que se susurran entre sí verdades a medias, engalanadas para ofuscar la mente. Pero si tu Señor hubiera querido, no lo habrían hecho: ¡apártate, pues, de ellos y de toda su falsa imaginería!” [Al-Anaam:112]

Y ciertamente, los incrédulos trataron injustamente a sus profetas, los agredieron, los ofendieron, y se mofaron de ellos. Dios, glorificado sea, dice: “Y jamás vino a ellos un enviado del que no se burlaran.” [Al-Hiyr:11]

Y dijo, exaltado sea: “Pero jamás vino a ellos un profeta del que no se burlaran” [Az-Zujruf:7]

También nos dice: “Y, en verdad, [aún] antes de ti fueron los enviados objeto de burlas, pero los que se burlaban de ellos se vieron [al final] arrollados por aquello de lo que solían burlarse.” [Al-Anaam:10]

Asimismo, amenazaron con expulsarlos de su tierra si no volvían a la religión de su pueblo. Dijo Dios, glorificado sea Su nombre: “Pero los incrédulos dijeron a sus enviados: “¡Tened por seguro que os expulsaremos de nuestra tierra si no volvéis inmediatamente a nuestro camino!”Entonces su Señor reveló esto a Sus enviados: “Tened por seguro que destruiremos a los injustos.” [Ibrahim:13]

Hasta que las amenazas se convirtieron en conatos de asesinato: “Cada una de esas comunidades conspiraron contra el enviado que se les mandó, tratando de prenderle;” [Gafir:5]

Es decir, para matarlo. E incluso están quienes mataron de hecho a sus profetas: “¿Acaso es cierto que cada vez que llegaba a vosotros un enviado con algo que no era de vuestro agrado os mostrabais altivos, desmintiendo a algunos de ellos y a otros dándoles muerte?” [Al-Baqara:87]

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Marcel Boisard

Pensador francés
De la misma fuente…
El mensaje de Muhammad no incluía la anulación de lo que fue revelado antes de él, sino que lo confirmaba dejando de lado las manipulaciones y falsificaciones que habían sufrido los libros sagrados. Se le encomendó depurar las enseñanzas de los Mensajeros anteriores, que la paz sea con ellos, de cualquier contradicción, ampliarlas y acrecentarlas para adecuarlas a la humanidad entera y a cualquier tiempo y lugar.

Después de esto, Dios destruyó a los incrédulos y dio victoria a la religión de los mensajeros, tal y como afirma, alabado sea, diciendo: “Dios ha decretado: “¡Ciertamente, venceré, Yo y Mis enviados!” ¡Realmente, Dios es Fuerte, Todopoderoso!” [Al-Muyadala:21]

Y al decir, glorificado sea: “Se emitió Nuestra palabra a Nuestros siervos, los mensajeros: ¡En verdad serían ellos los auxiliados!” [Al-Saffat:171-172]

Y así, salvo Dios a sus mensajeros y profetas, que la paz y las bendiciones de Dios sean con todos ellos, y como nos dice, exaltado sea: “Y salvamos a los que habían llegado a creer y eran conscientes de Nosotros.” [An-Naml:53]

Y dijo, alabado sea: “Y salvamos [sólo] a los que habían llegado a creer y eran conscientes de Nosotros.” [Fussilat:18]

Cada profeta, trajo para su pueblo y para su contexto temporal, aquello que era más apropiado e idóneo para ellos y para mejorar sus vidas y purificarlas. Siendo así, quien no crea en un mensajero, es equivalente a quien no cree en ninguno de los mensajeros. Quien no crea en Jesús, que la paz sea con él, es como quien no cree en Moisés, que la paz sea con él. Y Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, abrogó el mensaje de Jesús, la paz sea con él. Dios, alabado sea, dice: “Y te hemos revelado a ti [Oh Muhammad] esta escritura divina, que expone la verdad, como confirmación de la verdad de lo que aún queda de revelaciones anteriores y como determinante de lo que de ello es verdadero. Juzga, pues, entre los seguidores de revelaciones anteriores de acuerdo con lo que Dios ha hecho descender, y no sigas sus erróneas opiniones en contra de lo que te ha llegado de la verdad.” [Al-Ma’ida:48]

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Bashir Shad

Misionero de la India
No hay diferencia entre ninguno de ellos.
El Sagrado Corán es el único libro que reconoce a todos los libros divinos, mientras que vemos que todos los demás libros se excluyen mutuamente.

Que no crean Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, que realidad, no ha creído el Jesús, que la paz sea con él.

Como no podía ser de otra forma, el último mensajero y el sello de los profetas tenía que ser válido para todos los pueblos y tiempos, y no exclusivo para un tiempo determinado un pueblo dado. De contrario, la humanidad se perdería sin la revelación del creador de la tierra y los cielos. Es por ello que Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con él, es el último mensajero y profeta. Dios, glorificado sea, y dice: “[Y sabed, Oh creyentes, que] Muhammad no es el padre de ninguno de vuestros hombres, sino el Enviado de Dios y el Sello de todos los Profetas. Y Dios tiene en verdad pleno conocimiento de todo.” [Al-Ahzab:40]

La creación del ser humano

Empezamos con el momento en que Dios quiso crear a la humanidad y hasta el momento de la salida de Adán del paraíso y su descenso a la tierra: “Y he ahí que tu Señor dijo a los ángeles: “Voy a poner en la tierra a alguien que ha de heredarla.” Dijeron: “¿Vas a poner en ella a alguien que extenderá la corrupción en ella y la corromperá mientras que nosotros proclamamos Tu gloria infinita, Te alabamos y santificamos Tu nombre?” [Dios] respondió: “Ciertamente, Yo sé lo que vosotros no sabéis.” Y enseñó a Adán los nombres de todas las cosas; luego se las mostró a los ángeles y les dijo: “Decidme los nombres de estas [cosas], si es verdad lo que decís.” Dijeron: “¡Gloria a Ti! No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has impartido. Ciertamente, sólo Tú eres omnisciente, sabio.” Dijo: “¡Oh Adán! Infórmales de los nombres de estas [cosas].” Y cuando [Adán] les hubo informado de sus nombres, [Dios] dijo: “¿No os dije: ‘Ciertamente, sólo Yo conozco la realidad oculta de los cielos y de la tierra, y conozco todo lo que ponéis de manifiesto y todo lo que ocultáis’?” Y cuando dijimos a los ángeles: “¡Postraos ante Adán!” se postraron todos, excepto Iblis, que se negó y se mostró arrogante: y así se convirtió en uno de los que niegan la verdad” Y dijimos: “¡Oh Adán! Habita con tu esposa en este jardín, y comed con libertad de lo que en él hay; pero no os acerquéis a este árbol, porque seríais transgresores.” Pero Satán les hizo caer en eso, y precipitó con ello la pérdida de su estado anterior. Y dijimos: “¡Descended, [y sed en adelante] enemigos unos de otros; y en la tierra tendréis vuestra morada y bienes de que disfrutar por un tiempo!” Luego Adán recibió palabras [de guía] de su Señor, que aceptó su arrepentimiento: pues, en verdad, sólo Él es el Aceptador de Arrepentimiento, el Dispensador de Gracia. [Pues, si bien] dijimos: “Descended todos” ciertamente, os llegará de Mí una guía, y los que sigan Mi guía nada tienen que temer y no se lamentarán; pero los que se obstinen en negar la verdad y desmientan Nuestros mensajes, esos están destinados al fuego y en él permanecerán. [Al-Baqara:30-39]

Pero luego, cuando la gente difirió se apartó de la buena guía y la verdad, Dios envío a Sus mensajeros y estos continuaron llegando con sus un leyes: “En materia de fe, Él os ha prescrito lo que ya ordenó a Noé, y de lo cual te hemos dado conocimiento [Oh Muhammad] por medio de la revelación. Y también lo que ordenó a Abraham, a Moisés y a Jesús: Estableced firmemente la fe [verdadera], y no rompáis vuestra unidad en ella.” [Ash-Shura:13]

Así pues, los profetas de Dios y Sus mensajeros van desde Idris [Enoch], Noé, Abraham, Ismael, Moisés, Jesús y Muhammad, que la paz y las bendiciones de Dios sean con todos ellos.

Dios nos menciona sus historias y relata sus vidas; y a continuación, mencionados ciertos momentos de sus historias, ya que éstas están repletas de lecciones para las personas provistas de mentes sensatas y vivas. Dijo Dios, glorificado sea: “Sin duda, en las historias de estos hombres hay una lección para los dotados de perspicacia. No es un discurso producido falsamente sino que es la confirmación de lo que te precede, la clarificación de todo, y una guía y misericordia para un pueblo que cree.” [Yusuf:111]

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La grandeza del islam