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Los cimientos del camino de la civilización

Los cimientos del camino de la civilización

Los cimientos del camino de la civilización

La base de la civilización

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Marmaduke Pickthall

Escritor británico
El suicidio de la ciencia
Occidente ahora necesita el islam más que en ningún tiempo pasado, para que le dé significado a la vida, y sentido a la historia, y para cambiar el método occidental en la separación entre ciencia y creencia, sino más bien al contrario debería haber conexión entre ellas y considerarla como una unidad completa e indivisible. Además el islam puede revivir la esperanza en nuestras sociedades occidentales afectadas por el individualismo como modelo de desarrollo que conduce al mundo hacia el suicidio.

Ciertamente, la civilización islámica tiene cimientos que destacan por sus propiedades únicas y sus claras particularidades que conforman la unidad de una personalidad completa con rasgos independientes en cuanto a las bases, los objetivos y los principios de la civilización, a pesar de existir un terreno común entre ella y las demás civilizaciones.

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El Príncipe Carlos de Gales

Heredero al trono británico
Logros científicos
El islam consiguió unos logros científicos enormes a lo largo de ocho siglos, y por tanto, es un error creer que el islam es un simple transmisor de civilización, o que la civilización occidental es puramente occidental, pues el islam le brindó las bases primordiales que le llevó a conseguir su logro actual.
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GUSTAVE Le Bon

Historiador francés
La edad media
Si Musa ibn Al Nusair hubiera conseguido atravesar Europa, la habría convertido al islam, y habría logrado para las naciones su unificación religiosa, y habría salvado Europa –seguramente- de la influencia de la edad media, que España no conoció gracias a los árabes.

La base de la civilización del Islam no es la petrificación de la razón como fue el caso de los griegos; ni la consolidación del poder y la expansión de las influencias y el dominio como fue el caso de los romanos; ni el interés exclusivo en los placeres corporales, en las fuerzas bélicas y en el despotismo político como fue el caso de los persas; ni en la fortaleza espiritual de la forma en la que la entendían los hindúes y los chinos; ni en el tiranía de los hombres de la iglesia como fue el caso en la Edad Media en Europa; ni la obsesión con las ciencias materiales, el aprovechamiento de los recursos del universo, y el materialismo desenfrenado como es el caso del método de la civilización contemporánea de herencia grecorromana. La base de la civilización islámica es el Tauhid [la Unicidad], el pensamiento, el conocimiento, la práctica, el alma, la regencia en la tierra, el respeto a la mente y la dignidad del ser humano. Es decir, incluye todas las ramificaciones de la existencia humana. De esta forma, la civilización islámica es independiente por completo; posee su propia constitución definida e integral con la que difiere de forma drástica con los principio de las demás civilizaciones. La civilización islámica destacó por encima de las demás gracias a la fuerza que posee mediante los conceptos de esfuerzo y innovación, equidad y justicia, tolerancia con los desemejantes, el amor del bien y de la difusión del saber por todo el mundo. Es precisamente por ello que es se alza como candidata a dirigir a la humanidad de nuevo dada la fuerza de la que goza.

La civilización de la fe y el monoeísmo

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Arnold Toynbee

Historiador británico
El derrotado se impone a quien lo derrotó
El islam vencido en las cruzadas conquistó a sus vencedores, e introdujo la civilización a la vida del mundo cristiano, que era una vida trasnochada y oxidada, y en algunos campos de la actividad humana como la arquitectura por ejemplo, la influencia islámica es de notable influencia en el mundo cristiano durante la edad media, sin embargo en Sicilia y en Al Ándalus, la influencia sobre los nuevos países occidentales por parte del imperio árabe era más notable y global.

La fe es la esencia del camino de la felicidad y el impulsor número uno hacia la obtención del saber y la creación de la civilización. Toda civilización que no se fundamente en la fe en Dios y en Su Unicidad es una sociedad que vive un conflicto interior, una lucha entre sus diferentes partes, cada una buscando derrumbar la otra. Eso se debe al intento de adoptar dioses de diferentes nombres pero todos distintos a Dios, lo cual lleva a la corrupción de la vida humana y la condena a un destino de sufrimiento. Dios, alabado sea, dijo: “Si hubieran existido en el cielo o en la tierra deidades aparte de Dios, sin duda ambos [reinos] habrían caído en el caos. Pero, ¡Dios es infinito en Su gloria, entronizado en Su omnipotencia [muy] por encima de cuanto los hombres puedan concebir por definirle!” [Al-Anbiya’:22]

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Montgomery Watt

Orientalista británico
¿Cuál es el molde apropiado?
Si encontramos al líder adecuado que diga las palabras adecuadas sobre el islam, sería posible que esta religión sea representada otra vez como una de las principales grandes fuerzas en el mundo.

Y dijo, glorificado sea: “¡Jamás ha tomado Dios para Sí descendencia alguna, ni ha existido deidad alguna junto con Él: pues, [de haber existido,] ciertamente, cada deidad se habría distanciado [de las otras] en lo que hubiera creado, y sin duda habrían [intentado] dominarse unas a otras!” [Al-Mu’minun:91]

Y dijo, exaltado sea: “Di: “Si existieran [otras] deidades junto con Él, -como afirman algunos- sin duda [aun] ellas tendrían que buscar un camino a Aquel que está entronizado en Su omnipotencia.”” [Al-Isra’:42]

Esta situación tiene como reflejo el hecho de que pase lo que ha pasado y está pasando a muchas civilizaciones que consiste en desviarse de su propósito y salirse de su dirección trayendo a la humanidad sufrimiento, incluso si realmente buscara el bien. Dios, alabado sea, dijo: “Han tomado a sus rabinos y a sus monjes y también al Ungido, hijo de María, por señores suyos junto con Dios, cuando se les ordenó que no adorasen sino al Dios Único. No hay deidad sino Él: ¡absolutamente distante está Él, en Su infinita gloria, de todo a lo que hacen partícipe en Su divinidad!” [At-Tauba:12]

Una civilización universal

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K. Lal Gaba

Político y periodista indio
Penetra en la vida
El islam es la mejor religión para la humanidad, pues se introduce en todos los aspectos de la vida del musulmán; es decisivo en todas sus actividades. No hay otra religión excepto el islam, que tiene la posibilidad de solucionar todos los problemas de la gente en el mundo moderno, y esto es un privilegio que sólo tiene el islam.

El Islam es una religión global que vino para lograr el bien en cualquier tiempo o lugar, para cualquier grupo humano sea cual sea su lengua, etnia, raza o color. Dios, alabado sea, dijo: “No te hemos enviado sino para toda la humanidad, como portador de buenas nuevas y advertidor; pero la mayoría de la gente no [lo] entiende.” [Saba’:28]

Y dijo, exaltado sea: “Bendito Aquel que ha hecho descender, gradualmente, sobre Su siervo el criterio por el que discernir lo verdadero de lo falso, para que sirva de advertencia a todo el mundo.” [Al-Furqan:1]

Y ordena a Su Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) declararse de esta forma: “Di [Oh Muhammad]: “¡Oh gentes! ¡En verdad, soy un enviado de Dios a todos vosotros, [de Aquel] a quien pertenece el dominio sobre los cielos y la tierra!” [Al-Aaraf:158]

Y dijo de él: “Y [así, Oh Profeta,] te hemos enviado sólo como [prueba de Nuestra] misericordia para todos los mundos.” [Al-Anbiya’:107]

Por lo tanto, el Islam trajo una creencia fuertemente fundada que no muta con el cambio de las condiciones, y una ley basada en los principios de la justicia y la Verdad, que busca el bien de una manera idónea para la naturaleza humana en cualquier contexto espaciotemporal. Esto se debe a que su fuente no es otra que Dios, glorificado sea, que conoce más y mejor lo que conviene y beneficie Su creación. Él, alabado sea, dice: “¿Cómo es posible que Aquel que ha creado [todo] no sepa [todo]? ¡Sí, sólo Él es inescrutable [en Su sabiduría], consciente de todo!” [Al-Mulk:14]

Asimismo, el islam no es una religión que pertenece a un grupo humano en particular, o a un color o etnia en particular. No es una religión que sea para blancos, para negros, para rojos, etc. Es para todos los humanos, lo fue en el pasado, lo es en el presente y lo seguirá siendo en el futuro. Cualquier investigador por muy grande que sea su capacidad de conocimiento no encontrará en el legado del Profeta del Islam (La paz y las bendiciones sean con él) ningún carácter provincial, tribal o racial. Esta es una clara señal de que su mensaje es un mensaje universal e imparcial, que no muestra una preferencia hacia un grupo humano en particular ni es imparcial con un colectivo determinado. Esta realidad se acentúa al examinar las enseñanzas, prácticas, leyes y códigos morales y éticos del Islam que son válidos para la humanidad en cualquier época.

Es inconcebible decir que la justicia o la ética son indicadas para un pueblo o un tiempo en particular. Esto es exclusivo del Islam, mientras que en otras religiones hace acto de presencia una inclinación provincial, tribal o racial, por no decir racista, clara y palpable. Por ejemplo, en el judaísmo el trato a los gentiles (goyim) es diferente. Dios, alabado sea, dice respecto a esto: “Y entre los seguidores de revelaciones anteriores hay algunos que, si les confías un tesoro, te lo devuelven [fielmente] y otros que si les confías una pequeña moneda de oro, no te la devuelven si no es atosigándoles -y esto porque aseveran: “No se nos reprochará [nada de lo que hagamos] con relación a esta gente iletrada”; dicen [así] una mentira acerca de Dios a sabiendas.”[Al Imran:75]

Evangelio de Mateo
“No fui enviado excepto a las ovejas desviadas de la casa de Israel” y cuando eligió a 12 hombres para predicar entre los judíos les dijo: “No iréis a las naciones, y no entraréis a la ciudad de los samaritanos, sino que iréis a través de las ovejas desviadas de Israel.”

Una civilización de ciencia, desarrollo y construcción

La visión del Islam al ser humano es que Dios lo ha creado para responsabilizarse de la regencia y la gestión del planeta. Dios, alabado sea, dijo: “Él os ha creado de la tierra, y os ha hecho prosperar en ella.” [Hud:61]

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Sir. Charles Edward Archibald

Político inglés
Edificación y civilización
El islam destaca por la sabiduría, el talento y la excelencia personal, pues es la religión de progreso y construcción, y no de destrucción. Por ejemplo, un hombre que poseyera una tierra y tuviera riqueza de tal forma que no necesitara cultivarla y la dejara árida. Si pasara un tiempo determinado en esa situación, la propiedad de la tierra se convierte en propiedad común, y su posesión según la legislación islámica, pasaría a manos del primer hombre que la cultivara.

Y dijo: “Él es quien os ha hecho heredar la tierra. Por eso, quien se empeña en negar la verdad [de la unidad y la unicidad de Dios debería saber que] esta negación suya recaerá sobre él: porque su [persistente] negación de esta verdad no hace a los incrédulos sino más detestables ante su Señor.” [Fatir:39]

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Gustav Le Bon

Historiador francés
Educación para el alma
El islam es la religión más adaptada a los descubrimientos del hombre, la gran educadora del ego, la que más llama a implementar la justicia, la bondad y la tolerancia.

Así pues, en la religión del Islam, todos los seres humanos pecan si abandonan cualquier ámbito del saber que beneficie a la humanidad y mejore las condiciones de la tierra. Dios envió a su Mensajero Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él) mientras la humanidad tocaba fondo con su retraso civilizacional y científico. La gente se había dedicado a las filosofías y los debates, lejos de edificar y trabajar para el bienestar en la tierra. El Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) sacó a la humanidad de ese lodazal, la levantó y la elevó gracias a la religión del Islam. Una religión de civilización, edificación y regencia. Sin que dicha responsabilidad de regencia en la tierra esté en conflicto con la luz espiritual ni haya contradicciones en el alma del musulmán en lo referente a adoración, trabajo, edificación y su vida espiritual y su esfuerzo para lograr la complacencia de Su Señor. Dios, alabado sea, no enseña esta armonía al decir: “Di: “Ciertamente, mi oración, [todos] mis actos de adoración, mi vida y mi muerte son [sólo] para Dios, el Señor de todos los mundos.” [Al-Anaam:162]

Una civilización de ética

La ética en el Islam es en sí una adoración. El Mensajero de Dios (La paz y las bendiciones sean con él) nos informa de que la finalidad de su llegada es la compleción de los modales más excelsos. Dijo (La paz y las bendiciones sean con él): “Fui enviado para perfeccionar los modales más excelsos.” (Narrado por Malik) Por lo tanto, el camino de la felicidad es un camino ético que incita a la tener una ética noble y un comportamiento loable. Los modales en el Islam comprenden todos los aspectos de la vida, desde el trato de la persona consigo misma y con Su Creador, hasta su trato con sus congéneres. También incluyen a musulmanes y no musulmanes, a niños y ancianos, a hombre y mujeres, a partidarios y detractores, etc. El Islam ordenó la generosidad, la valentía, la equidad, la compasión, la humildad, la cortesía, la sinceridad, el pudor, la indulgencia, la cordialidad, el amor a la bondad, etc. Dios, glorificado sea Su nombre, dice confirmando la obligatoriedad de la justicia incluso con los detractores: “¡Oh creyentes! Sed firmes en vuestra lealtad a Dios, dando testimonio de la verdad con toda equidad; y que el odio hacia otros no os haga desviaros de la justicia. Sed justos: esto es lo más afín a la consciencia de Dios. Y manteneos conscientes de Dios: en verdad, Dios está bien informado de todo cuanto hacéis.” [Al-Ma’ida:8]

Y dijo acerca del Mensaje de Su Profeta Muhammad (La paz y las bendiciones sean con él) y dejando claro que se trata de un mensaje de misericordia para todos los humanos, y no en exclusiva para quienes creen en él: “Y [así, Oh Profeta,] te hemos enviado sólo como [prueba de Nuestra] misericordia para todos los mundos.” [Al-Anbiya’:107]

Estos valores éticos son una parte inseparable de la civilización islámica y su piedra angular. No es posible que se ausenten los modales loables en el musulmán bajo cualquier condición, sea por un interés determinado o por un objetivo que dado. Dios educó a Su Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) para que fuese el ejemplo a seguir en la ética, los modales, y el comportamiento ejemplar en todos los aspectos de la vida. Dios, exaltado sea, dijo: “Verdaderamente, en el Enviado de Dios tenéis un buen ejemplo para todo aquel que tiene puesta su esperanza [con anhelo y temor] en Dios y en el Último Día, y que recuerda mucho a Dios.” [Al-Ahzab:21]

Y Dios nos describió parte de su compasión y su diligencia para la guía de la gente al camino de la felicidad, y dijo: “En verdad, os ha llegado un Enviado salido de entre vosotros; le apena hondamente [la idea de] que hayáis de sufrir [en la Otra Vida]; anhela vuestro bien [y está] lleno de compasión y de misericordia hacia los creyentes.” [At-tauba:128]

La civilización del pensamiento y la contemplación

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Abdullah Harilal Ghandi

Hijo de Mahatma Ghandi
Ante toda la humanidad
Todos sabemos que Harilal, el hijo del gran líder hinduista Gandhi, había anunciado públicamente, y entre un gran público musulmán, que amaba el islam y el Corán; que creía en Allah como Único Dios y que el Profeta, la paz sea con él, es el último Profeta, y que no hay Profeta después de él. Afirmó que lo que el Corán dice es la verdad; que los libros de los profeta son verdad y que los profeta de Allah son verdad; que vivirá y morirá por y para el islam y el Corán; que defenderá y luchará por ellos; que será un gran apoyo para su causa; que será un predicador para su gente, pues esta religión monoteísta es la religión de la ciencia, la cultura, la justicia, la honestidad, la misericordia, y la igualdad.

La religión islámica no es un dogma que no admite preguntas o un secreto imposible de descifrar. De hecho, Dios nos ordena contemplar y hacer uso del pensamiento ante Sus señales, Su creación y la diversidad de las comunidades de ésta. Dios, alabado sea, dijo: “Aquellos que recuerdan a Dios, de pie, sentados y cuando se acuestan, y meditan [así] sobre la creación de los cielos y de la tierra: “¡Oh Señor nuestro! No creaste [nada de] esto sin un significado y un propósito. ¡Infinita es Tu gloria! ¡Presérvanos del castigo del fuego!” [Al-Imran:191]

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Aaron Leon

Aaron Leon
La mente y la lógica
Lo más bonito del islam, es que se basa en la lógica, y que no exige a sus seguidores que anulen nunca la razón. Además, el islam incita a la investigación, y llama a sus seguidores a estudiar, investigar y observar antes de creer. Con ello, el islam respeta la sabia frase: demuestra la verdad de cada cosa y aférrate a la verdad. Y esto no es extraño; pues la sabiduría es la meta del creyente allá donde la encuentre deberá conservarla, pues el islam es religión de la cordura y la lógica. Por ello, encontramos que la primera palabra que descendió al Profeta, la paz sea con él, es la palabra “lee”; encontramos que el lema del islam es el llamamiento a observar y meditar antes de creer, pues el islam es la verdad y su arma es el saber, y su gran enemigo es la ignorancia.

Y dijo, glorificado sea Su nombre: “¡Así exponemos con claridad estos mensajes para una gente que reflexiona!” [Yunus:24]

Y dijo, exaltado sea: “[Enviamos a los Profetas con] todas las pruebas de la verdad y libros de sabiduría divina. Y sobre ti [también] hemos hecho descender este recordatorio, para que expongas a la humanidad todo lo que se ha hecho descender para ellos, y para que reflexionen.” [An-Nahl:44]

Y dijo el Altísimo: “¿Es que no han aprendido a pensar por sí mismos? Dios no ha creado los cielos y la tierra y lo que hay entre ambos sino conforme a una verdad [intrínseca] y a un plazo fijado [por Él]: pero, ¡ciertamente, hay mucha gente que niega tercamente la verdad de que habrán de encontrarse con su Señor!” [Ar-Rum:8]

Y nos afirma acerca de las parábolas del Corán: “Y planteamos [todas] estas parábolas a los hombres para que puedan [aprender a] reflexionar.” [Al-Hashr:21]

Y lo que es más, nos enseña, alabado sea, que el conocimiento no se debe reducir a meras conjeturas, sino que debe basarse en la evidencia. Dijo: “Y dicen: “Nadie entrará jamás en el paraíso a menos que sea judío” o, “cristiano”. ¡Esas son fantasías suyas! Di: “¡Presentad una prueba, si es verdad lo que decís!” [Al-Baqara:111]

Por lo tanto, no existen secretos exclusivos para los sacerdotes e indescifrables para los demás.

La civilización de la paz interior y exterior

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Montgomery Watt

Orientalista británico
Soluciones geniales
El Corán pone soluciones inteligentes para los problemas económicos, sociales, y morales actuales, y por ello no podemos dudar de la sabiduría del Corán, dado el éxito de Muhammad en transmitir el mensaje que Allah le ordenó que transmitiera, y debemos –en mi opinión- sea cual fuere nuestra posición religiosa - considerar el mensaje del Corán como una brote creativo para la situación de la Meca.

La paz interna consiste en la felicidad interna del ser humano y su salvación de los conflictos internos que azotan a incontables personas en la civilización contemporánea. Se trata de una coexistencia armoniosa de lo terrenal con lo trascendental en el pensamiento humano, una convivencia entre la adoración y el trabajo, entre el espíritu y la materia, entre la ciencia y la religión, etc. La paz interior en la civilización islámica es un aspecto claro fruto del Tauhid que articula todo lo arriba mencionado en el alma del creyente de una manera sencilla y factible. En el Islam, la vida terrenal no es un objetivo o una meta en sí, sino que es un campo en el que plantamos lo que hemos de cosechar en la otra vida; un lugar de paso y un puente hacia lo trascendental. Es una realidad que vemos con claridad en las palabras de Dios, alabado sea: “¡Busca, mejor, [el bien de] la Otra Vida, por medio de lo que Dios te ha dado, sin olvidar, no obstante, tu [justa] parte en esta vida; y haz el bien [a los demás] como Dios ha hecho el bien contigo; y no quieras sembrar la corrupción en la tierra: pues, ciertamente, Dios no ama a los que siembran la corrupción!” [Al-Qasas:77]

Y en Su orden divina dice: “Y cuando acabe la oración, dispersaos por la tierra y buscad [algo de] el favor de Dios; pero recordad a Dios con frecuencia, para que así alcancéis la felicidad.” [Al-Yumu’a:10]

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Goldenhar

Orientalista judío
Una vida buena
Si queremos ser justos con el islam, deberíamos aceptar que en sus enseñanzas hay una fuerza efectiva enfocada hacia el bien, y que la vida según la enseñanzas de esta fuerza puede ser una vida buena sin problemas morales de ningún tipo, estas enseñanzas requieren la piedad de todas las criaturas, y la honestidad en la relación de las personas entre ellos, el amor y la lealtad, y la inhibición del instinto egoísta, además de requerir todas las virtudes, y como resultado de todo ello el musulmán bueno disfruta de una vida acorde a las exigencias de la moral.

O lo que es lo mismo: al terminar tu oración, dirígete a tus quehaceres mundanos siempre y cuando sean lícitos, observa en ellos la sinceridad y busca a través de ellos la complacencia de Dios. Tal y como dijo el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) a uno de sus compañeros:”Ciertamente, no gastas una expensa mediante la cual busques a Dios excepto que serás recompensado; incluso la comida que pones en la boca de tu mujer.” (Relatado por Malik) Es decir: incluso la comida que das a tu esposa te traerá recompensa, ya que en nuestra religión no hay una separación entre lo mundano y lo trascendental, pero con la condición de que no nos distraiga esta vida de la otra. Dios, alabado sea, dijo: “¡Oh creyentes! No dejéis que vuestros bienes o vuestros hijos os distraigan del recuerdo de Dios: pues quien lo haga, ¡esos, precisamente, son los perdedores!” [Al-Munafiqun:9]

Y dijo también: “¡Busca, mejor, [el bien de] la Otra Vida, por medio de lo que Dios te ha dado, sin olvidar, no obstante, tu [justa] parte en esta vida; y haz el bien [a los demás] como Dios ha hecho el bien contigo!” [Al-Qasas:77]

El amor al trabajo, a la esposa, al juego con los niños y al interés por su estado, entre otras cosas, debe estar dentro de los límites que ponen las enseñanzas de la religión y según la guía del Profeta de Dios, que la paz sea con él, si con ello buscamos la complacencia de Dios. El Altísimo dice: “Di: “Ciertamente, mi oración, [todos] mis actos de adoración, mi vida y mi muerte son [sólo] para Dios, el Señor de todos los mundos.” [Al-Anaam:162]

Toda la vida es por y para Dios, incluso los momentos que nos dedicamos a nosotros mismos son una obediencia a Dios, glorificado sea, siempre y cuando tengamos una intención correcta.

La paz exterior con la gente allegada y lejana, partidaria y contraria. Es más, el primer saludo que ofrece el musulmán a su hermano es decir: “Que la paz, la misericordia y las bendiciones de Dios sean contigo”. Las demás religiones no han conocido felicidad y protección como aquellas que conocieron en tiempos del estado islámico, y el mundo ha perdido mucho con la decadencia de algunos musulmanes. Pero, Dios, alabado sea, dice: “Y no dejéis que vuestro odio hacia aquellos que os impiden el acceso a la Casa Inviolable de Adoración os lleve a transgredir: sino al contrario, colaborad en fomentar la virtud y la consciencia de Dios, y no colaboréis en fomentar la maldad y la enemistad; y manteneos conscientes de Dios: ¡pues, ciertamente, Dios es severo castigando!” [Al-Ma’ida:2]

La civilización de la pureza y el amor

La civilización islámica ordena a sus miembros ser gente de corazones limpios y almas puras. Dios, alabado sea, nos transmite la súplica de los creyentes diciendo: “Y los que vienen después de ellos imploran: “¡Oh Señor nuestro! Perdónanos nuestros pecados, y también a esos hermanos nuestros que nos precedieron en la fe, y no permitas que nuestros corazones abriguen pensamientos o sentimientos impropios hacia [ninguno de] los que han llegado a creer. ¡Oh Señor nuestro! ¡Realmente, Tú eres compasivo, dispensador de gracia!”” [Al-Hashr:10]

Y dijo: “El Día en que de nada servirán ni la riqueza ni los hijos, excepto quien se presente ante Dios con un corazón libre de maldad.” [Ash-Shu’ara’:88-89]

Y dijo el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él): “No os odiéis, ni os envidiéis, ni os deis la espalda. Sed más bien siervos de Dios hermanados. No es lícito para el musulmán abandonar a su hermano más de tres noches en las que se ven y ambos no se saludan. El mejor de ellos es quien empiece con el saludo de paz primero.” [relatado por Muslim]

Y dijo el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) incitando al amor y la afabilidad: “Juro por Aquel en cuyas manos está mi alma, no entraréis al paraíso hasta que creáis, y no creeréis hasta que os améis hasta que os améis. ¿Queréis que os diga lo que os logrará todo esto? Difundid el saludo de paz entre vosotros.” [relatado por At-Tirmidhi] Y se le preguntó al Profeta (La paz y las bendiciones sean con él): “¿Quiénes son las mejores personas?” Contestó: “Aquel cuyo corazón es puro y cuya lengua es veraz.” Dijeron: “En cuanto a la lengua veraz, sabemos lo que eso. Pero ¿qué es un corazón puro?” Contestó: “Es aquel piadoso, limpio en el cual no hay ni maldad, ni injusticia, ni rencor ni envidia.” [Relatado por Ibn Maya]

Una civilización espiritual y material

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Will Durant

Autor estadounidense
Una ética humana
En verdad los musulmanes fueron hombres más completos que los cristianos; pues ellos respetaban más sus pactos, y eran más piadosos con los vencidos, y muy raramente han cometido barbaridades en su historia respecto a los cristianos cuando conquistaron Jerusalén en el año 1099 d.C.

La civilización islámica trajo luces espirituales, pero al mismo tiempo no se olvidó de la materia ni hizo que ésta cayese en la negligencia. Puesto que Dios, glorificado sea, creó al ser humano de una material y un espíritu, y le facilitó los medios de vida en sus dos vertientes espiritual y material. Puso a la disposición del cuerpo un entorno adecuado en el que vivir en la tierra, y preparó para el lado espiritual de la persona el sustento de la revelación celestial que descendió a los hombres a manos de los Mensajeros de Dios, alabado sea. Dios, exaltado sea, dijo acerca de la creación del hombre de materia y espíritu: “Y, he ahí, que tu Señor dijo a los ángeles: “¡Ciertamente, voy a crear un ser humano de arcilla sonora, de cieno oscuro transmutado; y cuando lo haya formado por completo y haya insuflado en él algo de Mi espíritu, caed postrados ante él!””[Al Hiyr:28-29]

Por lo tanto, el espíritu y el cuerpo son dos cosas inseparables y no puede el uno prescindir del otro excepto en la muerte. Cada uno de los dos tiene sus necesidades y exigencias. El cuerpo vivir gracias a la comida, a la bebida y a la ropa y el refugio que lo amparan, y si menoscabamos uno de estos aspectos se afecta todo el cuerpo con ello. Por ejemplo, si el ser humano menosprecia su comida flaquea y enferma y es incapaz de vivir una vida estable y buena. Lo mismo es aplicable a la bebida y a la ropa.

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Dale Carnegie

Autor estadounidense
El gozo espiritual
Lo que me importa ahora es lo que me aporta la religión de gracia, del mismo modo que me importa la gracia que me otorga la electricidad, los buenos alimentos y el agua potable. Éstos, nos ayudan a disfrutar de una vida sana; sin embargo, la religión me aporta mucho más que eso, me aporta el disfrute del alma, o -según William James- me aporta un gran impulso para disfrutar de la vida, una vida plena, feliz, alegre y satisfecha. Pues me aporta fe, esperanza y valentía; aleja de mi los miedos, la depresión y la ansiedad; crea metas y objetivos en mi vida y abre ante mí horizontes de felicidad; me ayuda a construir una oasis fértil en medio del desierto de nuestra vida.

La negligencia hacia cualquier de las necesidades del cuerpo se refleja sobre la totalidad del cuerpo y lo hace incapaz de vivir en plenitud y tranquilidad. El alma también tiene necesidades. El alma no vive sin amor, generosidad y sacrificio. ¿Cómo puede vivir el alma si no encuentra un Dios al que adorar, amar, dirigir su esperanza a él, al que temer y en el que refugiarse? ¿Cómo puede el alma vivir estando vacía y confusa sin encontrar a nadie en quien apoyarse y que le de sosiego, o sin encontrar la paz, la generosidad, la sinceridad y el amor entre la gente? En efecto, si el ser humano no satisface las necesidades de su espíritu, será como quien se priva de comida y bebida. ¿Cómo puede vivir el hombre con una mente tranquila y cómo logra la estabilidad en sus condiciones mientras su otra mitad sufre de heridas? Desafortunadamente, la civilización occidental ha olvidado las alegrías del alma, y como consecuencia de ello, está sufriendo en esta vida a pesar de tener una prosperidad material. La civilización contemporánea destaca en su servicio al cuerpo y a la materia, no obstante, se olvida o hace caso omiso del hecho de que el cuerpo sin alma es sinónimo de no encontrar ni felicidad, ni triunfo, ni tranquilidad. Y en realidad, es sinónimo de no encontrar una verdadera civilización.

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Nasri Salhab

Escritor libanés
La grandeza del islam
El islam no necesita nuestra pluma por mucha elocuencia que tuviera nuestra pluma, pero nuestra pluma necesita el islam… y todo lo que le aporta de riqueza espiritual y moral… y necesita su magnífico Corán, del cual podemos aprender muchísimo.

Una civilización que se ocupa del ser humano y sus derechos

Es bien sabido que la aplicación de los derechos humanos es considerada una medida del alcance del respeto de un estado dado de los principios de la justicia, la equidad y la protección de los derechos las libertades de sus ciudadanos. Asimismo, es clave a la hora de medir la conciencia de los pueblos de que gozan de dichos derechos. El respeto a los derechos humanos se ha convertido, de hecho, en el elemento más importante en los regímenes democráticos.

La civilización islámica edificó un ejemplo singular en el terreno real de los derechos humanos. Esa es la grandeza de la civilización islámica: el hecho de que no fuese meros lemas. Por ello, entre las cosas que caracterizan los derechos humanos en el Islam están:

La fuente de estos derechos se fundamenta en la soberanía y el señorío de Dios, alabado sea, quien dice: “El juicio pertenece sólo a Dios. Él declarará la verdad, pues Él es quien mejor juzga entre la verdad y la falsedad.”” [Al-Anaam:57]

El proyecto islámico mira a los derechos desde la perspectiva divina al hombre y a lo que le es de beneficio.

La constancia: no cambian con el cambio de los tiempos y el vaivén de las condiciones y circunstancias.

El respeto de los derechos a partir del concepto del Ihsan (excelencia espiritual): los derechos en el Islam emanan desde el estado en el que el siervo encuentra el temor de Dios, alabado sea. Es el estado del Ihsan del que dice el Profeta (La paz y las bendiciones sean con él) que es: “Que adores a Dios como si Lo vieras, porque si tú no lo ves, ciertamente Él a ti sí.” [Narrado por Muslim]

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Leopold Weiss

Pensador austriaco
El defecto está en nosotros
Debemos tener claro que la negligencia de los musulmanes – y no la incapacidad de las enseñanzas islámicas- son la causa de la presente decadencia.

La armonía y la cohesión entre los derechos humanos y la naturaleza de esta religión: el Islam no dejó a los derechos como algo abstracto, sino que los enmarcó dentro del contexto y el marco de las enseñanzas legales, y dentro de la perspectiva y las finalidades legislativas. Los ligó a sus éticas y modales, hizo que cualquier descuido con dicha ética fuese una infracción contra dichos derechos, los ligó en todo caso con la religión y consideró que su fuente es divina. Por ello, son obligaciones del individuo musulmán y no sólo meros derechos. De esta forma, la edificación de los derechos en el islam se llevó a cabo de una manera coherente y consecuente con la naturaleza divina de esta religión.

Los derechos humanos en el Islam emanan del concepto de que la soberanía de la sociedad humana es la consecuencia de la soberanía del individuo, y no al revés, como es el caso de los sistemas humanos.“Por esta razón, decretamos para los hijos de Israel que quien matara a un ser humano-no siendo [como castigo] por asesinato o por sembrar la corrupción en la tierra—sería como si hubiera matado a toda la humanidad; y, quien salvara una vida, sería como si hubiera salvado las vidas de toda la humanidad. Y, ciertamente, vinieron a ellos Nuestros enviados con todas las pruebas de la verdad: pero, a pesar de esto, muchos de ellos siguen cometiendo todo tipo de excesos en la tierra.” [Al-Ma’ida:32]

La precedencia cronológica de los derechos humanos en el islam: estos derechos que protegen el Islam para el hombre no fueron conquistados después de conflictos, revoluciones y reivindicaciones como fue el caso de la historia de los derechos humanos en los sistemas democráticos y el origen de su obtención en Francia, EE.UU., etc. Más bien, sus principios y sus bases se establecieron mediante revelación divina de Dios, alabado sea, sin previa mención o aspiración a ellos, ni mucho menos, luchas y conflictos por ellos.

Son realistas y aplicables a la vida: cubren las necesidades humanas, a diferencia de los derechos en las legislaciones occidentales que tienen un matiz filosófico demasiado abstracto.

Existen derechos exclusivos en el Islam entre los cuales destacan: el derechos que tienen los padres y los parientes con los hijos, los derechos de los familiares, los derechos del feto, los derechos del individuo a la educación religiosa y científica, el derecho a los ingresos lícitos al declarar ilícita la usura, el derecho a persuadir a la gente al bien y disuadirles del mal.

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Cat Stevens

Cantante británico
La paz para el mundo
Me impactó la descripción que hace el Corán del creador del universo, pues yo descubrí el islam a través del Corán, y no a través del trato con los musulmanes, oh musulmanes sed musulmanes de verdad para que el islam pueda expandirse en el mundo, pues es la paz para todo el mundo.

El planteamiento islámico en materia de derechos humanos se sostiene sobre la dignidad inalienable del ser humano y la influencia emocional sobre las personas, a diferencia de los otros planteamientos. Se basa en el concepto de la puesta al servicio del hombre de todo en cuanto existe por parte de Dios, alabado sea, y acorde a un armonía total con el sistema vital. Es evidente que la historia no ha visto nunca a una civilización que haya aplicado los derechos humanos lejos de los intereses. De ser así, los lemas son muy fáciles de lanzar cuando son adornados y cuando los pronuncian las gargantas y los alzan las pancartas… Sin embargo, es muy difícil descubrir y ver con claridad las realidades y las intenciones que se esconden detrás de todo ello cuando sus autores son personas de intereses sospechosos.

A pesar de la civilización que se difundió entre toda la humanidad con la venida del Profeta (La paz y las bendiciones sean con él), puede que algunos se pregunten acerca de las razones que hicieron que los musulmanes se retrajesen y permaneciesen en el estado en el que están hoy en día aun contando con todo el potencial civilizacional del Islam que hemos enumerado.

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Marmaduke Pickthall

Escritor británico
El mundo vacío
Los musulmanes pueden expandir su civilización en el mundo con la misma velocidad con la que la expandieron antiguamente, con la condición de que vuelvan a sus antiguos modales, pues este mundo vacío no puede resistir antes el alma de vuestra civilización.

Las dudas se disipan al saber que las condiciones de los musulmanes hoy en día no refleja la realidad de su religión. Muchos de ellos sufrieron retraso al abandonar los principios del Islam que les enseñan el Libro de Dios y la Sunna del Profeta (La paz y las bendiciones sean con él). La realidad es que el mundo no ha conocido a ninguna civilización que trajese tanta felicidad a la humanidad como lo hizo la civilización islámica. Basta con hacer una lectura objetiva de la historia y oír lo que dicen las personas justas, incluso no musulmanas, para saber lo que el mundo perdió con el retraso de los musulmanes.

  - Pertenecientes de la novela
  - Pertenecientes de los libros
  - Pertenecientes de los videos
No hay deidad excepto Dios